sábado, 26 de marzo de 2011

Porno Machinima, género y sumisión: Sobre los estereotipos en las representaciones virtuales de la sexualidad. Workshop presentado en Oxford.

El pasado 24 de marzo de 2011, en el marco de Remix Cinema, encuentro organizado por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) y el Oxford Internet Institute en el St. Antony's College (Universidad de Oxford), impartí un workshop sobre las representaciones de la sexualidad en las imágenes pornográficas producidas a partir de personajes de videojuegos y la problemática resultante de los cuerpos estereotipados.
En los primeros videojuegos donde intervenían personajes femeninos estos eran mostrados, por norma general, en una posición sumisa o con claros signos de inferioridad respecto a los masculinos, lo cual se presentaba preocupante dado que la violencia sexista tiene su origen en esta primera diferencia existente, la sexual, en el momento en que se asumen jerarquías. Los personajes femeninos heróicos eran, en principio, extraños, pues mayoritariamente eran princesas o sabias ancianas. Más tarde, eróticas aventureras. Podríamos decir que los juegos fueron dominados por héroes masculinos durante bastante tiempo. En la actualidad, las representaciones de género en los videojuegos han cambiado, pero no demasiado.
Hoy en día, los videojuegos son capaces de difundir mensajes más allá del argumento del juego, formar parte de proyectos artísticos o convertirse en Machinima; la convergencia del cine, la animación y el desarrollo de videojuegos. El Machinima aplica técnicas cinematográficas dentro de un espacio virtual interactivo donde los personajes y las distintas situaciones posibles pueden controlarse manualmente, a través de secuencias de comandos o mediante inteligencia artificial. Se crean así originales películas protagonizadas por personajes de videojuegos manipulados.
Durante mi presentación expliqué que me encuentro explorando el papel de las prácticas de remezcla audiovisual en la cultura digital contemporánea y propuse el Machinima como una suerte de remix cinema, punto de partida que fue reforzado por la investigadora Karin Wenz, procedente de la Facultad de Artes y Ciencias Sociales de la Universidad de Maastricht (Países Bajos). Exponiendo un estudio sobre el modo de hacer películas porno en Machinima, defendí la tesis de que podría llegar a ser un ejemplo de Postporno -a propósito de mi investigación principal sobre iconografía BDSM en el Postporno para el Trabajo Fin de Master del Master en Producción Artística de la Universidad Politécnica de Valencia- observando las representaciones de género en los nuevos medios a partir de un cambio de prácticas en la pornografía.
 El concepto “Postporno” fue introducido por el fotógrafo erótico Wink van Kempen y popularizado por la activista, trabajadora sexual y artista Annie Sprinkle. Surgió como un nuevo estatuto de la representación sexual: A través de una deconstrucción de la heteronormatividad y naturalización, Sprinkle nos hizo pensar en el sexo como una categoría abierta para el uso y apropiación del placer más allá del marco de victimización de la censura y el tabú. El movimiento se encuentra hoy totalmente activo y resulta corresponderse con un ambiente creativo y revolucionario que nos llama a reflexionar sobre lo que es una imagen pornográfica, lo que es el género, y todo lo que, en definitiva, se plantea el llamado “Transfeminismo”.
 El Postporno está directamente relacionado con el inconformismo de género. Este se refiere a las personas que no se adhieren a las normas de la sociedad sobre la vestimenta y las actividades basadas en el sexo de cada persona. Se habla de “género indefinido”, aunque no es un término con especial aceptación. Ni masculinas, ni claramente femeninas, más bien son personas que optan por ser libres de género. Algunas son transexuales, gays, lesbianas o bisexuales, aunque no necesariamente. Otras no se identifican con ninguna de estas categorías. En el idioma español, al escribir respecto a una de estas personas se utiliza la letra “x” en lugar de la que sugeriría que se pertenece a uno u otro género (ejemplo: ellos / ellas / ellxs). 
 Con las herramientas adecuadas se puede dar cuenta de las sexualidades alternativas también en el plano virtual. Un pequeño estudio de Machinima permite crear todo tipo de historias para adultos y Machinima porno, desde Second Life hasta en Los Sims. El Machinima es una forma eficiente de producir películas de bajo coste y de forma rápida, lo que hace fácil crear porno amateur en red y es por esto que hay un gran número de páginas web que muestran gratuitamente algunos trabajos de Machinima. Puede concluirse que el sistema de distribución es realmente bueno. Si bien esta tecnología promete, todavía tiene un largo camino por recorrer. Henry Lowood describe dos métodos de aproximación al Machinima: a partir de un video juego y la búsqueda de un medio de expresión o de documentación de juego (de adentro hacia afuera), y empezando desde el exterior un juego para usarlo sólo como herramienta de animación (de afuera hacia adentro). En cualquier caso, el hecho es que se realizan y distribuyen cantidad de vídeos para adultos hechos con imágenes virtuales. El entorno más popular es Second Life. Hay diferentes maneras de crear imágenes eróticas en 3D (con programas como Poser), pero en Second Life las películas porno son creadas por personas reales que controlan sus avatares en tiempo real y esto es muy interesante. Otro entorno habitual es Los Sims. Al principio las obras resultantes (los vídeos) tenían un bajo nivel profesional y eran ciertamente monotemáticos, además sólo podían encontrarse representaciones de personajes heterosexuales.
 No obstante, la homosexualidad se está convirtiendo en un tema popular en Machinima últimamente. Aunque el cuerpo desnudo se representa como un maniquí la mayoría de las veces. Los personajes no parecen personas reales, este es el mayor problema, pues el diseño de sus cuerpos responde a estereotipos de acuerdo con la moda de la cirugía plástica, siempre necesariamente jóvenes y con formas voluptuosas que remarcan delgadas cinturas. Sin embargo, el gran potencial del Machinima posibilitaría que otras representaciones del cuerpo tuvieran cabida, satisfaciendo a un público diferente.
 Hay directores y productores que están desarrollando porno creado específicamente para atraer a un público femenino. La cineasta sueca Erika Lust trabaja en ello. En 2004 produjo y dirigió The good girl, que tuvo una excelente acogida a nivel internacional, y que luego pasó a formar parte de su primer largometraje Cinco historias para ellas, estrenado en abril de 2007. En 2008 dirigió la película experimental erótica Barcelona Sex Project, en 2009 rodó el corto Las esposas y en 2010 estrenó su tercer filme: Life Love Lust. Además Lust es autora del libro Porno para mujeres. No obstante, no se autodefine como autora Postporno y algunas artistas del ámbito del Postporno consideran que Lust no escapa a estereotipos sino que explota otros relacionados con la mujer, sólo que diferentes a los que plantean la mayoría de películas porno dirigidas a un público masculino. También hay subcategorías en la industria del porno y esta diversificación está empezando a suceder en las producciones de Machinima en tanto que las posibilidades en el mundo virtual son muchas, casi infinitas.

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